El muro fronterizo entre Estados Unidos y México se ve al fondo mientras migrantes de América del Sur y Centroamérica se preparan para entregarse a las autoridades de inmigración en Ruby, Arizona, el 24 de junio de 2024, tras cruzar a Estados Unidos desde México. Estrella del Paso, un ministerio católico de la Diócesis de El Paso, Texas, que atiende a decenas de miles de personas, ha agotado sus reservas tras siete meses sin recibir el pago del gobierno federal por su programa de representación de menores inmigrantes no acompañados. (Foto OSV News | Adrees Latif, Reuters)

Organización católica atraviesa dificultades ante la interrupción de fondos federales para representar a menores no acompañados

(OSV News) — Un ministerio de asistencia legal de la Diócesis de El Paso, Texas, que atiende a decenas de miles de personas, ha agotado sus reservas tras siete meses sin recibir pagos del gobierno federal por su programa de representación de niños inmigrantes no acompañados.

“Se han agotado por completo debido a la situación actual”, declaró Melissa López el 20 de julio. Ella es la directora ejecutiva de Estrella del Paso, anteriormente conocida como Diocesan Migrant and Refugee Services (DMRS), una organización que presta servicios legales en el oeste de Texas y Nuevo México a clientes provenientes principalmente de América Latina.

DMRS surgió de una colaboración entre la Diócesis de El Paso y la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos (USCCB, por sus siglas en inglés) en respuesta al programa de amnistía de 1986 para personas que se encontraban en el país sin autorización. La agencia pasó a trabajar bajo subcontrato gubernamental para brindar representación legal a menores no acompañados, cumpliendo así con un mandato del Congreso. Los pagos solían ser muy regulares, señaló López. La organización se constituyó como una entidad sin fines de lucro independiente en 1990 y adoptó el nombre de Estrella del Paso en 2023.

En marzo de 2025, Estrella del Paso y otras organizaciones que brindan servicios legales a niños migrantes no acompañados demandaron a los Departamentos de Salud y Servicios Humanos e Interior, así como a la Oficina de Reasentamiento de Refugiados, debido a la retirada de fondos para este servicio. Un juez federal emitió una orden judicial temporal que obligó a los departamentos a seguir pagando por los servicios; en el caso de Estrella del Paso, la deuda acumulada hasta la fecha asciende a aproximadamente 900.000 dólares. Esa cifra aumentará después de finales de julio, señaló López.


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La jueza de distrito de EE.UU. Araceli Martínez-Olguín ordenó a los demandantes, el 16 de julio, reunirse con el gobierno federal para llegar a un acuerdo sobre los montos impagos antes de la próxima audiencia, que estaba programada para el 23 de julio.

Más allá del dinero adeudado, se desconoce qué sucederá con la continuidad del contrato con el gobierno. López indicó que el contrato debe renovarse a finales de julio, pero la situación actual hace que el futuro de sus servicios sea aún más incierto. Por este motivo, declaró a OSV News, el equipo de Estrella del Paso tomó la decisión el 17 de julio de no aceptar más casos de niños no acompañados. No obstante, continuarán trabajando en los varios cientos de casos que ya tienen a su cargo.

Al preguntársele si la organización tendría que cerrar sus puertas, López –empleada de la entidad desde hace 19 años– respondió: “Si depende de mí, no. Pero, ciertamente, sería ingenuo por nuestra parte no contemplar esa posibilidad”.

“Nos encontramos en una situación muy precaria en la que corremos el riesgo de incumplir nuestras obligaciones”, afirmó. “Si no podemos pagar a nuestro personal, no habrá nadie para prestar los servicios. Esa es nuestra obligación más importante: los salarios y las prestaciones. Pero también tenemos obligaciones con el arrendador y debemos cubrir nuestros… gastos operativos”.

Si bien hasta hace poco la oficina ayudaba a unos 6.500 menores al año –evaluando si requerían representación legal y proporcionándosela en caso necesario–, también presta asistencia a personas inmersas en procesos de deportación, refugiados que solicitan asilo y migrantes que huyen de la violencia doméstica, entre otros servicios.

Sin embargo, López señaló que el año pasado el gobierno recortó subvenciones por valor de más de 2 millones de dólares destinadas a otros dos programas para menores no acompañados: el servicio de asistencia en los tribunales de inmigración y el programa de orientación sobre el sistema legal.

Los clientes menores de edad de la organización son principalmente adolescentes, indicó.

“Considero que a los niños se les debe tratar con un cuidado y una atención especiales. Y, además, hay que tener en cuenta que estamos hablando de niños que han sufrido traumas”, afirmó López.

El obispo Mark J. Seitz, de El Paso y presidente de la junta directiva de Estrella del Paso, comentó que le han preguntado por qué los padres permiten que sus hijos viajen solos a este país, realizando a menudo peligrosos cruces fronterizos.

“La respuesta que doy es que lo hacen porque los aman profundamente. La gente debe entender que es un sacrificio enorme, un acto de amor, dejar partir a quienes más amas en el mundo”, explicó a OSV News.

“Pero lo permiten” debido a lo que podría suceder si se quedan, señaló. “Porque dicen: ‘Mi hijo probablemente morirá’. O, al menos, si es una niña, será víctima de violación y abusos; si es un niño, será reclutado por pandillas, obligado a matar y a sufrir las consecuencias de ese estilo de vida”, afirmó.

El obispo Seitz también señaló como factores adicionales que impulsan la llegada de niños no acompañados a Estados Unidos son la pobreza extrema y el hecho de que los menores cruzan la frontera con la intención de encontrar trabajo para ayudar a sus familias.

El obispo dijo: “Todo inmigrante que cruce debe ser evaluado. Y se debe determinar si tienen una razón por la cual regresar sería peligroso para ellos, o cuáles son las circunstancias”.

“De eso es de lo que deberían tratar estos procedimientos judiciales. No estamos en contra de los procedimientos judiciales. Estamos en contra de los procedimientos que no dan a los niños la oportunidad de exponer su caso, que no les permiten el debido proceso conforme a nuestras leyes”, explicó el obispo Seitz.

La directora de comunicaciones de Estrella del Paso dijo a OSV News que, “por extrema precaución”, los clientes de la organización no hablan con los medios de comunicación y se muestran reticentes incluso cuando se les ofrece el anonimato.

Bajo las actuales medidas severas de inmigración del presidente Donald Trump, este temor no solo afecta a los migrantes. Incluso los donantes se muestran cautelosos, señaló López, quien comentó que ha estado realizando una campaña de recaudación de fondos este verano.

Aun así, señaló que en el último mes han surgido donantes “increíblemente valientes”.

Asimismo, a Lopez le reconforta la dedicación del personal, a pesar de que hay puestos vacantes y existe la amenaza de posibles despidos.

“Su principal pregunta es: ‘¿Qué pasará con mis clientes? ¿Qué pasará con los niños… si no estamos aquí?’”, comentó. “Creo que lo más extraordinario de toda esta situación es que, a pesar de que esto podría tener consecuencias muy reales para nuestro equipo y sus vidas personales, siguen totalmente centrados en las personas a las que atendemos”.

Simone Orendain es corresponsal de OSV News. Escribe desde Chicago.

 

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